Dîwân de Hal·lâj (m. 922)

12
1. Tu, que tot ho veus, ¿què pot fer l’home (1)
si el destí fa el seu camí impertorbable a cada instant?
2. Lligat de mans, fou llançat al bell mig de l’oceà,
i llavors li digueren: "!Compte, que no et mullis!"
Notes:
El 'Institut d'Estudis Sufís' de Barcelona es un centro dedicado al estudio y el cultivo de la vía sufí del poeta y sabio persa Mawlânâ Yalâl al-Dîn Rûmî (1207-1273), inspirador de la escuela sufí 'mevleví' de los derviches giróvagos. Dirección: Halil Bárcena - Información: sufismo786@yahoo.es www.facebook.com/Institut.d.Estudis.Sufis
Amigas y amigos, salâms:
Bienvenidos al blog del "Institut d'Estudis Sufís" de Barcelona (Catalunya - España), un centro catalán e independiente, dedicado al estudio de la obra del sabio sufí Mawlânâ Rûmî (1207-1273) y el cultivo del sufismo mevleví por él inspirado, en nuestro ámbito cultural.
Aquí hallarán información puntual acerca de las actividades públicas (¡... las privadas son privadas!) que periódicamente realiza nuestro instituto. Dichas actividades públicas están abiertas a todo el mundo, ya que nadie ha encendido una luz para ocultarla bajo la cama, pero se reserva siempre el derecho de admisión, porque las perlas no están hechas para los cerdos.
Así mismo, hallarán en el blog diferentes textos y propuestas relacionados con el islam, el sufismo y la sabiduría tradicional. Es importante saber que nuestra propuesta sufí está enraizada en la sabiduría coránica y la sunna muhammadiana, porque el sufismo es el corazón del islam, pero el islam es el corazón del sufismo.
El blog está pensado como una herramienta de trabajo para todos aquéllos que tienen un sincero interés por Mawlânâ Rûmî, en particular, y la senda del sufismo islámico, en general. Por ello, sus contenidos se renuevan puntualmente. Si se suscriben al blog podrán recibir información puntual sobre todas las novedades que se produzcan.
Para cualquier tipo de consulta o información, no duden en ponerse en contacto con nosotros, a través de nuestra dirección de correo electrónico: sufismo786@yahoo.es
También nos pueden encontrar aquí:
www.facebook.com/Institut.d.Estudis.Sufis
www.facebook.com/halil.barcena
Reciban un cordial saludo, sean quienes sean y lo que sean, estén donde estén, y muchas gracias por su visita. Huuu...!
Halil Bárcena
Director de l'IES
Institut d’Estudis Sufís (Barcelona) / Actividades Seminario sufí de verano: "MAWLĀNĀ RŪMĪ Y LA CIENCIA DE LAS LETRAS" Dirección: ...





Quién mejor que su autor, Joseph Conrad, para definirnos El espejo del mar, esta exquisita joya que reseñamos, híbrido ensayo autobiográfico y descripción poética sobre la relación del célebre novelista con el mar, los barcos y las personas que los gobiernan. De él, nos dice: “He intentado aquí poner al descubierto […] los términos de mi relación con el mar, que habiéndose iniciado misteriosamente, como cualquiera de las grandes pasiones que los dioses inescrutables envían a los mortales, se mantuvo irracional e invencible, sobreviviendo a la prueba de la desilusión, desafiando al desencanto que acecha diariamente a una vida agotadora; se mantuvo preñada de las delicias del amor y de la angustia del amor, afrontándolas con lúcido júbilo, sin amargura y sin quejas, desde el primer hasta el último momento (…). Es el mejor homenaje que mi piedad puede rendir a los configuradores últimos de mi carácter, de mis convicciones, y en cierto sentido de mi destino: al mar imperecedero, a los barcos que ya no existen y a los hombres sencillos cuyo tiempo ya ha pasado (…)”. ¡Qué descripción tan bella y certera de la búsqueda de un hombre de conocimiento! En esta magnífica obra, el mar no es un mero escenario sino la materia misma del discurso literario, el objeto de la pasión o de la apremiante necesidad que mueve a su autor y lo modela, como al derviche su búsqueda interior. Este libro, que se presta a relecturas anuales reveladoras de secretos que afloran gracias a la complicidad del tiempo, es, en cierto modo, un cuaderno de navegación en sentido amplio; las memorias de un hombre de espíritu que un día se encontró inmerso en este vasto océano que es la vida, se empeñó en conocerlo y acabó amándolo. Bajo el pretexto de la descripción de algún aspecto marinero, Conrad destila en cada capítulo lecciones magistrales sobre la vida y la muerte, sobre el amor y la fuerza, sobre el funcionamiento de las cosas y sobre el camino del hombre hacia su auténtica humanidad. Sólo cabe destacar, a modo de ejemplo, este bello pasaje referido al amor y al conocimiento, que muy bien podría haber sido dicho por un sabio sufí: "(…) el artículo, escrito evidentemente por un hombre que no sólo sabe, sino que comprende, cosa (permítaseme hacer de pasada esta observación) mucho más rara de lo que podría suponerse, porque la clase de comprensión a que me refiero está inspirada por el amor; y el amor, aunque pueda admitirse que en cierto sentido es más fuerte que la muerte, no es en modo alguno, desde luego, tan universal ni tan seguro. De hecho el amor es raro: el amor por los hombres, por las cosas, por las ideas, el amor por la más consumada pericia. Porque el amor es el mayor enemigo de la prisa (…)". Y dicho esto, solamente nos resta añadir que esta edición de El espejo del mar cuenta, además, con el aliciente de incluir diversas fotografías del autor y de los barcos y tripulantes que aparecen en el libro. ¡Una auténtica joya! Pepa Torras i Virgili




El único lunar negro del match fue el boicot inglés a la haka, la danza maorí que los Blacks interpretan antes de cada choque, algo que sucede cada vez más en las canchas del hemisferio norte. Cuando los hombres capitaneados por un excelso Richie McCaw comenzaron su danza, el público inglés se arrancó a corear, de una forma espectacular y conmovedora, todo sea dicho, el espiritual negro Swing low (sweet chariot, comming for to carry me home), adoptado por los seguidores ingleses como himno de su combinado nacional. Esperemos que las autoridades internacionales competentes corten por lo sano esta falta de respeto, tal como ya habían advertido en la previa del match, algo que los ingleses desoyeron. Una de las normas internacionales del rugby exige respeto a las expresiones tradicionales de las distintas culturas rugbysticas, como son las danzas de los equipos del hemisferio sur, la haka maorí en este caso.

Tras el test-match de Londres, los hombres de negro se trasladaron a Edimburgo, donde, el pasado sábado día 13, derrotaron por un escandaloso 49 a 3 al combinado escocés, que jamás ha vencido a los All Blacks en toda su historia, algo insólito. La gira black por las islas británicas e Irlanda prosigue. El próximo día 20, los Blacks estarán en Dublín enfrentándose a los del trébol verde; y el 27, en Cardiff, donde se las verán con los galeses; lugares donde no estaremos, desgraciadamente, pero, a pesar de ello, informaremos, puntualmente, a todos los amigos y lectores de este blog sufí de lo que allí suceda con los Blacks, que esperemos que sea bueno.
Para ver un resumen del test-match de Londres, clikar aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=gpCd0rRNwNk&feature=related
Y aquí la haka ¡Ka mate!, con el "improcedente" Swing low de fondo:
http://www.youtube.com/watch?annotation_id=annotation_506312&v=GMMlYeBfb7A&feature=iv
Para ver el Swing low en la versión de UB40, clikar aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=yU091YLgC9Q
Para ver la paliza black frente a Escocia, clikar aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=yxM15O1Ivg0


Fruto de las fuertes corrientes oceánicas que sufren las aguas de la zona, el mar que baña Bunaken posee una altísima diversidad de corales -¡390 especies diferentes, nada más y nada menos!-, de peces de colores imposibles y de equinodermos y esponjas. Un dato revelador: al parecer siete de las ocho especies de conchas gigantes que se producen en el mundo proceden del Parque de Bunaken.














Uno de los conceptos flamencos más difíciles de definir tiene que ver, justamente, con la propia esencia y personalidad de dicho estilo musical. En efecto, no resulta fácil decir qué es el duende y, sin embargo, no hay flamenco sin duende, o al menos no hay flamenco, cante, toque y baile del grande, como diría un cabal, sin que el duende haga acto de presencia, sin que irrumpa en el artista de forma súbita transformándolo desde las entrañas. Ni los propios flamencos, ni tampoco los flamencólogos, se ponen de acuerdo al respecto del duende, salvo en un solo punto: el duende va más allá de la técnica musical -puede haber, y de hecho hay, virtuosismo sin duende- e incluso de la propia inspiración. El duende vendría a ser algo así como una suerte de encanto misterioso e inefable que se apodera del flamenco, de tal forma que es capaz de transmitir verdadero Arte, Arte con mayúsculas, ése que por un instante nos descentra y desencuaderna el alma, Arte que nos abre a la posibilidad de experimentar la realidad dejando de tener el propio yo como único centro de referencia del mundo y de las cosas; algo que el público sensible aprecia en forma de estremecimiento interior. En la célebre conferencia titulada “Teoría y juego del duende”, García Lorca, que tanto amó el flamenco y tanto hizo por su dignificación, se apoyó en unas palabras de Goethe, referidas a Paganini, para definir el duende flamenco como un “poder misterioso que todos sienten y que ningún filósofo explica”.

Sea lo que fuere el duende flamenco, lo que es cierto es el lazo que le une al tarab de las músicas islámicas, incluídas aquéllas de raigambre sufí, como ha recogido el flamencólogo Ángel Álvarez Caballero, apoyándose en los estudios del arabista Emilio García Gómez. Según este último, el vocablo árabe tarab designa el fenómeno, misterioso e inefable, que produce en los oyentes “entusiasmo, éxtasis, enajenación, emoción física de alegría o tristeza”. De ahí que, en árabe, el mutrib, esto es, el cantor, no sea sino quien transmite tarab al público. Pero, dice más el insigne arabista español: "Los libros árabes están llenos de historias de tarab. Si cualquiera de ellos empieza a contarnos que una esclava, buena cantaora, ha puesto el laúd en su regazo, ha templado sus cuerdas y ha roto a cantar unos versos antiguos, estad seguros de que unas líneas más abajo encontraréis que a los oyentes "se les ha volado el alma", se han desmayado, se han tirado al suelo jadeantes y con espuma en la boca, se han abofeteado el rostro, desgarrado las ropas o golpeado la cabeza contra la pared. Todo esto, claro es, sin hablar de lo que se iba en lágrimas y suspiros" (1). Y es que si algo ha suscitado el interés tanto de los filósofos de la música musulmanes -Ibn Sina o Al-Farabí, por ejemplo- como de los propios maestros sufíes fue la poderosa capacidad que la música posee para conmover, transformar al ser humano y hacerlo experimentar lo divino. En ese sentido resulta fácil comprender que un maestro sufí de la talla del persa Mawlânâ Rûmî (m. 1273) proclamase: "Muchos son los caminos que conducen a Dios, yo he elegido el de la música y la danza".
Notas:
(1) Citado en Ángel Álvarez Caballero, Historia del cante flamenco, Madrid: Alianza Editorial, p. 177
Para degustar el duende flamenco del maestro Enrique Morente, clikar aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=6mFYQGEmKv0
Y aquí el mutrib turco Sami Savni Özer:

"¿Pero cómo ejercitar la contención que la simplicidad requiere sin pasar a una austeridad ostentosa? ¿Cómo fijarse en todos los detalles necesarios sin ser excesivamente rebuscado? ¿Cómo lograr la simplicidad sin inducir al aburrimiento?". Estas son algunas de las cuestiones que se plantea Leonard Koren, autor del libro que aquí reseñamos, a la hora de intentar transmitir el tipo de simplicidad que implica el término japonés Wabi-Sabi. Detrás de esta palabra, que comparte con los sufíes el gusto por la paradoja y la ambigüedad, se esconde una particular concepción de la belleza según la estética japonesa: "la belleza de las cosas imperfectas, mudables e incompletas [...], de las cosas modestas y humildes […], de las cosas no convencionales"; una concepción fundamental de la cultura japonesa, que en su momento rompió con los estándares estéticos imperantes en pro de una esencialidad que también abarcaba lo espiritual. El Wabi-Sabi comparte también con la sensibilidad sufí la percepción de un universo en constante movimiento, en perpetua transformación; la importancia del detalle y el gusto por la poesía como medio de comunicación. La belleza Wabi-Sabi es también expresión del instante; aparece en el momento en que se aprecia como tal y refleja los efectos del tiempo y de la intervención humana (como la belleza del hierro corroído y oxidado intencionadamente o de una hoja descomponiéndose en el suelo, por citar dos ejemplos que aparecen en el libro). La percepción Wabi-Sabi destaca la importancia de trascender los modos convencionales de mirar y de pensar las cosas, de separar la belleza de la fealdad. Esta percepción tiene un lugar privilegiado en la ceremonia del té, donde es el cuerpo y no el lenguaje, el depositario del conocimiento, como lo es también el cuerpo del derviche en su girar cadencioso. Este ensayo, escrito de forma casi poética y acompañado de imágenes ilustrativas, logra explicar esta particular forma de apreciación que resulta tan difícil de definir incluso para los propios japoneses. Aunque su título parezca indicar lo contrario, no es ésta una obra escrita exclusivamente para personas del mundo del arte, sino para cualquiera que desee agudizar su mirada y abrirse a la contemplación de la belleza que puede hallarse en los lugares menos pensados. Pepa Torras i Virgili






"A nosotros que, sin copa ni vino,