PRÓXIMAS ACTIVIDADES

* TAULA RODONA:

Avui, a les 19'00 h., a La Central del Raval de Barcelona, taula rodona: 'L'adaptació dels textos sagrats per als més petits', amb Inês Castel-Branco, editora de Petit Fragmenta, Teresa Guardans Cambó, Halil Bárcena i Manel Ollé, autor de 'Tao', que avui es presenta.*



¡... Eyval·lah ...!

AVISO PARA NAVEGANTES

Amigas y amigos:

Bienvenidos al blog del "Institut d'Estudis Sufís" de Barcelona (Catalunya - España), un centro catalán e independiente, dedicado al estudio de la obra del místico persa Mawlânâ Rûmî (1207-1273) y el cultivo del sufismo mevleví, en nuestro ámbito cultural.

Aquí hallarán información puntual acerca de las actividades públicas (¡... las privadas son privadas!) que periódicamente realiza nuestro Institut. Dichas actividades públicas están abiertas a todo el mundo, ya que nadie ha encendido una luz para ocultarla bajo la cama, pero se reserva siempre el derecho de admisión, porque las perlas no están hechas para los cerdos.

Así mismo, hallarán en el blog diferentes textos y propuestas relacionados con el islam espiritual, el sufismo y la sabiduría tradicional. Es importante saber que nuestra propuesta sufí está enraizada en la sabiduría coránica y la
sunna muhammadiana, con lo que no es de orden terapéutico, ni pertenece a la categoría de la auto-ayuda, el crecimiento personal, el coaching u otros sucedáneos.

El blog está pensado como una herramienta de trabajo para todos aquéllos que tienen un sincero interés por Mawlânâ Rûmî, en particular, y la senda del sufismo islámico, en general. Por ello, sus contenidos se renuevan semanalmente. Si se suscriben al blog podrán recibir información puntual sobre todas las novedades que se produzcan.

Para cualquier tipo de consulta o información, no duden en poneros en contacto con nosotros, a través de nuestra dirección de correo electrónico: sufismo786@yahoo.es

También nos pueden encontrar aquí:

Reciban un cordial saludo derviche, sean quienes sean y lo que sean, estén donde estén, y muchas gracias por su visita. Pero, antes de concluir, una advertencia importante: tal vez el nuestro sea el único blog sufí del mundo en el que se escribe acerca del noble y caballeresco deporte del rugby (y del deporte tradicional en general). Por consiguiente, quien tenga excesivas manías al respecto no hallará aquí su lugar.

¡Huuuuuuu ... !

Halil Bárcena
Director de l'IES

Yâ man Hû...!

Yâ man Hû...!

CONTACTO

Si está interesado en los contenidos del presente 'blog',
póngase en contacto con el 'Institut d'Estudis Sufís' aquí:

martes, 14 de octubre de 2008

Estambul (Turquía)


Lo que más cautiva al visitante que por vez primera llega a Estambul quizás sea la monumentalidad histórica de la ciudad; eso y su privilegiada ubicación entre dos aguas y tantos mundos. Porque, en efecto, Estambul es varios mundos en uno solo. Estambul, que antes fue Constantinopla y mucho antes aún Bizancio, ha sido capital de dos imperios poderosos, el romano oriental y el otomano, y eso se nota en su paisaje urbano tan denso y con tanta profundidad histórica. ¡Vaya si se nota! Y es que hay mucha historia en Estambul, tal vez demasiada incluso.



A primera vista, la otrora ciudad de los tulipanes se antoja apabullante y avasalladora. Su monumentalidad superlativa es tal que lo deja a uno paralizado y sin aliento. ¡Qué decir ante tal despliegue de torres y palacios, puentes colgantes, cúpulas y finos alminares que apuntan decididos hacia el cielo! Sin embargo, para el viajero que ha recalado ya un buen número de veces en la ciudad, Estambul se muestra de otra forma mucho más íntima y delicada, como una dama madura, irresistiblemente seductora, aún con muchos encantos que brindar.


Porque Estambul, ciertamente, está repleta de recovecos que revelan deliciosos vecindarios aún de madera (algunos miran al mar) y rincones de calma que se encuentran a penas a unos pasos de las abarratodas arterias principales, muy chillonas y mareantes a veces. Son antiguas madrasas o ecuelas coránicas, por ejemplo, convertidas hoy en plácidos cafés o centros de jóvenes artesanos. Dichos oásis estambulíes de paz y sosiego son ideales para jugar al backgamon o pegar la hebra con algún lugareño, mientras se disfruta de un café turco especiado y un narguile, la pipa de agua, placer oriental cuyo refinamiento es propio de aquellos lugares en los que desde antiguo se ha cultivado sin rubor el gusto por la vida. También el antiguo mevlevihané de Gálata, donde los derviches giróvagos seguidores de Rûmî aprendían a ser seres humanos de verdad a fuerza de dar vueltas y más vueltas sobre sí mismos hasta perderse, constituye un rincón entrañable de la ciudad, testigo de lo que fue y ya no es, aunque desee volver a serlo.


Y lo mismo sucede con las mezquitas, uno de los mayores atractivos sin duda de Estambul. Porque una vez uno ha visitado las aljamas que dan fama a la ciudad, las monumentales Mezquita de Sultan Ahmet, también conocida como Mezquita Azul, o la Suleymaniyya, debida al insigne arquitecto Mimar Sinan (1490-1588), sin cuyo genio creador el perfil de la ciudad sería otro, el viajero comienza entonces a descubrir esas otras pequeñas joyas arquitectónicas -¡... también de Sinan!-, más íntimas y acogedoras, en las que la fusión del poder y la religión se deja sentir menos o casi nada, como son las mezquitas de Sokullu Pachá, por ejemplo, o la de Rustam Pachá, con sus miríficas cerámicas de Iznik, o la de Kiliç Alí Pachá, en el barrio marítimo de Tophané, hoy tan de moda entre los jóvenes estambulíes, donde ejerce de imam Halil Necipoglu, uno de los cantantes de música sufí más notables del momento, cuya voz atesora lo mejor de una añeja tradición turca de almuédanos y recitadores de Corán. Porque en Estambul, las cosas como son, se dice el libro santo de los musulmanes como en ningún otro sitio. Y hablando de Sinan, aunque sea sólo a vuelapluma, ¿qué sería de Estambul sin él? Pues lo mismo, salvando las distancias, que Barcelona sin Antoni Gaudí, esto es, otra cosa.

Con todo, para mí, lo más sobresaliente de Estambul, lo que en verdad le deja a uno boquiabierto, continúa siendo la luz dorada, casi arcádica, del mes de septiembre, ya en las postrimerías del verano, cuando las tardes se visten de color melocotón para recibir a las primeras estrellas del ocaso.

Halil Bárcena
(septiembre 2008)

Lecturas recomendadas

  • Abbas Kiarostami, Compañero del viento (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2006).
  • Avinash Chandra, El ccientífico y el sabio. Los límites de la ciencia y el testimonio de los sabios (J.J. de Olañeta, 2016).
  • Cristina Cruces Roldán, El flamenco y la música andalusí. Argumentos para un encuentro (Carena, 2003).
  • E.M. Cioran, De lágrimas y de santos (Tusquets, 2008).
  • Khalili, Una asamblea de polillas (Mandala, 2012).
  • Leonard Lewisohn (ed.), The Philosophy of Ecstasy. Rumi and the Suf Tradition (World Wisdom, 2014).
  • Masood Khalili, Los susurros de la guerra (Alianza, 2016).
  • Olga Fajardo (ed.), La experiencia contemplativa. En la mística, la filosofía y el arte (Kairós, 2017).
  • Ramon Llull, Llibre del gentil i dels tres savis (Claret, 2016).
  • Rebeca Retamales, Análisis simbólico de la tauromaquia (Egartorre, 2006).
  • Seyyed Hossein Nasr, Islam in the modern world (HarperOne, 2012).
  • Thierry Zarcone, Le croissant et le compas. Islam et franc-maçonnerie, de la fascination à la détestation (Dervy, 2015).
  • Xavier Melloni, Sed de ser (Herder, 2013).

¡Ah... min al-'Eshq!

"A nosotros que, sin copa ni vino,
estamos contentos.
A nosotros que, despreciados o alabados,
estamos contentos.
A nosotros nos preguntan: “¿En qué acabaréis?”.
A nosotros que, sin acabar en nada,
estamos contentos"

Mawlānā Ŷalāl al-Dīn Rūmī

¡... del movimiento a la quietud!

... de la palabra al silencio !!!

"Queda mucho por decir,
pero será Él quien te lo diga
para que lo entiendas, no yo"

Mawlânâ Yalâl al-Dîn Rûmî (m. 1273)