PRÓXIMAS ACTIVIDADES

* CONFERENCIA:

'El sufismo de Mawlânâ Rûmî, una mística de la escucha', cargo de Halil Bárcena

22 de febrero de 2017

Espacio Ronda Barcelona

Consell de Cent 382

08009-Barcelona

Información:

T. 934 61 47 04

* SEMINARIO:

‘El sufismo’, a cargo de Halil Bárcena

Dentro del ciclo “Espiritualidad y naturaleza humana”, organizado por el Institut Gestalt de Barcelona.

6 de marzo de 2017

De las 18’30 a las 20’30 h.

c. Verdi 94, bajos

08012-Barcelona

Información e inscripciones:

T. 932 37 28 15

http://www.institutgestalt.com/areas-de-conocimiento/actividad/el-sufismo


¡... Eyval·lah ...!

AVISO PARA NAVEGANTES

Amigas y amigos:

Bienvenidos al blog del "Institut d'Estudis Sufís" de Barcelona (Catalunya - España), un centro catalán e independiente, dedicado al estudio de la obra del místico persa Mawlânâ Rûmî (1207-1273) y el cultivo del sufismo mevleví, en nuestro ámbito cultural.

Aquí hallarán información puntual acerca de las actividades públicas (¡... las privadas son privadas!) que periódicamente realiza nuestro Institut. Dichas actividades públicas están abiertas a todo el mundo, ya que nadie ha encendido una luz para ocultarla bajo la cama, pero se reserva siempre el derecho de admisión, porque las perlas no están hechas para los cerdos.

Así mismo, hallarán en el blog diferentes textos y propuestas relacionados con el islam espiritual, el sufismo y la sabiduría tradicional. Es importante saber que nuestra propuesta sufí está enraizada en la sabiduría coránica y la
sunna muhammadiana, con lo que no es de orden terapéutico, ni pertenece a la categoría de la auto-ayuda, el crecimiento personal, el coaching u otros sucedáneos.

El blog está pensado como una herramienta de trabajo para todos aquéllos que tienen un sincero interés por Mawlânâ Rûmî, en particular, y la senda del sufismo islámico, en general. Por ello, sus contenidos se renuevan semanalmente. Si se suscriben al blog podrán recibir información puntual sobre todas las novedades que se produzcan.

Para cualquier tipo de consulta o información, no duden en poneros en contacto con nosotros, a través de nuestra dirección de correo electrónico: sufismo786@yahoo.es

También nos pueden encontrar aquí:

Reciban un cordial saludo derviche, sean quienes sean y lo que sean, estén donde estén, y muchas gracias por su visita. Pero, antes de concluir, una advertencia importante: tal vez el nuestro sea el único blog sufí del mundo en el que se escribe acerca del noble y caballeresco deporte del rugby (y del deporte tradicional en general). Por consiguiente, quien tenga excesivas manías al respecto no hallará aquí su lugar.

¡Huuuuuuu ... !

Halil Bárcena
Director de l'IES

Yâ man Hû...!

Yâ man Hû...!

CONTACTO

Si está interesado en los contenidos del presente 'blog',
póngase en contacto con el 'Institut d'Estudis Sufís' aquí:

lunes, 21 de febrero de 2011

De la belleza



De la belleza y su verdad


Halil Bárcena







La belleza es todo menos bonita; o al menos, no se cifra en términos estéticos. Fundamentalmente, la belleza conmociona, y si lo hace es porque revela la verdad sin ambages ni posibilidad de juicio. La belleza nos deja sin argumentos, o lo que es lo mismo, en silencio. Y es que la belleza es eso, justamente, el esplendor de una verdad, cuya contundencia resulta irrefutable; es porque sí. Ante la belleza, lo subjetivo se difumina, pierde los contornos que otorgan seguridad al sujeto. Por supuesto, lo bello no es lo que nos gusta, esto es, lo que nos causa placer, sino lo que emociona, más allá de las categorías habituales con las que juzgamos las cosas. La belleza es por sorpresa, siempre nos coge desprevenidos, puesto que hay algo en ella de súbita irrupción. La belleza nos despierta de la modorra cotidiana y sus falsas ilusiones; siempre hay algo en ella que subvierte nuestro orden interior, como una sacudida inesperada que muestra la precariedad de nuestros constructos ideológicos, ésos con los que pretendemos domesticar la complejidad de una realidad que engendra complejidad a cada momento y que, por ello mismo, es indomable. La belleza nos hace añicos, pero sólo quien se vive a sí mismo como nada es capaz de vivir la divinidad como todo.






La naturaleza es la expresión por antonomasia de la belleza. Pues bien, ante ella caben dos posibles actitudes o formas de aproximación: la de la contemplación y la de la sensación. La vía de la contemplación conduce al recogimiento, que nada tiene que ver con el ensimismamiento, sino con el silencio interior. Contemplar, tal como aquí lo entendemos, es penetrar en el templo de la naturaleza como quien se adentra en un espacio sagrado, esto es, con sigilo y respeto expectante. Recogimiento es sinónimo de tener un centro. La vía de la sensación, por su parte, conduce a la disipación. Se admira la belleza de la naturaleza, pero sólo mientras la naturaleza tiene, digámoslo así, un comportamiento correcto. Seguir la vía de la sensación es despeñarse por el barranco del sensualismo, enfermedad estética del sentimentalismo. Disipación es sinónimo de carencia de un centro.




Escribe el persa Mawlânâ Rûmî (m. 1273): "Has de saber, hijo, que todo en el universo es una jarra llena hasta el borde de sabiduría y belleza. Todo es una gota de Su belleza que, a causa de Su plenitud, no puede contenerse. Era un tesoro escondido y por Su propia plenitud brotó e hizo que la tierra brillara aún más que los cielos" (Masnaví I, 2859-2861). Y es que, como afirmaba Frithjof Schuon, la belleza y la cognición están estrechamente fundidas, aunque no confundidas. Así, por ejemplo, podemos afirmar que la belleza de la contemplación de la naturaleza desemboca en una forma particular de conocimiento.
Otra característica de la belleza es la necesidad de ser dicha, comunicada y compartida. La belleza, como el amor, no se puede ni callar ni acallar. La belleza es mostración esplendorosa de una verdad cuya razón de ser es decirse en el mundo, hallar un corazón capaz de recibirla. De ahí que no exista un uso particular y privado de la belleza, sino que ésta necesita ser proclamada y compartida. Lo bello nos reclama su propia exaltación y difusión. Ante lo bello, no vale el egoísmo de quererlo todo para sí mismo. Pues bien, entre finales de febrero y la primera quincena de marzo, florecen los almendros en la comarca catalana de la Terra Alta, limítrofe con la comunidad aragonesa. Para quien esto escribe se trata de un acontecimiento anual de una belleza inconmensurable. De hecho, estas líneas a propósito de la belleza y su verdad, no son sino un mero pretexto para compartir con ustedes eso, justamente, la belleza de los almendros en flor de la Terra Alta.

Lecturas recomendadas

  • Abbas Kiarostami, Compañero del viento (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2006).
  • Avinash Chandra, El ccientífico y el sabio. Los límites de la ciencia y el testimonio de los sabios (J.J. de Olañeta, 2016).
  • E.M. Cioran, De lágrimas y de santos (Tusquets, 2008).
  • José Tolentino, Vers una espiritualitat dels sentits (Fragmenta, 2016).
  • Khalili, Una asamblea de polillas (Mandala, 2012).
  • Leonard Lewisohn (ed.), The Philosophy of Ecstasy. Rumi and the Suf Tradition (World Wisdom, 2014).
  • Masood Khalili, Los susurros de la guerra (Alianza, 2016).
  • Norman Mailer, En la cima del mundo (451editores, 209).
  • Pierre Drieu La Rochelle, Diario de un exquisito (J.J. de Olañeta editor, 2016).
  • Ramon Llull, Llibre del gentil i dels tres savis (Claret, 2016).
  • Rebeca Retamales, Análisis simbólico de la tauromaquia (Egartorre, 2006).
  • Seyyed Hossein Nasr, Islam in the modern world (HarperOne, 2012).
  • Thierry Zarcone, Le croissant et le compas. Islam et franc-maçonnerie, de la fascination à la détestation (Dervy, 2015).

¡Ah... min al-'Eshq!

"A nosotros que, sin copa ni vino,
estamos contentos.
A nosotros que, despreciados o alabados,
estamos contentos.
A nosotros nos preguntan: “¿En qué acabaréis?”.
A nosotros que, sin acabar en nada,
estamos contentos"

Mawlānā Ŷalāl al-Dīn Rūmī

¡... del movimiento a la quietud!

... de la palabra al silencio !!!

"Queda mucho por decir,
pero será Él quien te lo diga
para que lo entiendas, no yo"

Mawlânâ Yalâl al-Dîn Rûmî (m. 1273)