
1. Fosca és la closca; el nucli, resplendent;
perdurable l’esperit, jutge curull de fe i coneixença.
mentre l’embolcall roman a terra descompost.
El 'Institut d'Estudis Sufís' de Barcelona es un centro dedicado al estudio y el cultivo de la vía sufí del poeta y sabio persa Mawlânâ Yalâl al-Dîn Rûmî (1207-1273), inspirador de la escuela sufí 'mevleví' de los derviches giróvagos. Dirección: Halil Bárcena - Información: sufismo786@yahoo.es www.facebook.com/Institut.d.Estudis.Sufis
Amigas y amigos, salâms:
Bienvenidos al blog del "Institut d'Estudis Sufís" de Barcelona (Catalunya - España), un centro catalán e independiente, dedicado al estudio de la obra del sabio sufí Mawlânâ Rûmî (1207-1273) y el cultivo del sufismo mevleví por él inspirado, en nuestro ámbito cultural.
Aquí hallarán información puntual acerca de las actividades públicas (¡... las privadas son privadas!) que periódicamente realiza nuestro instituto. Dichas actividades públicas están abiertas a todo el mundo, ya que nadie ha encendido una luz para ocultarla bajo la cama, pero se reserva siempre el derecho de admisión, porque las perlas no están hechas para los cerdos.
Así mismo, hallarán en el blog diferentes textos y propuestas relacionados con el islam, el sufismo y la sabiduría tradicional. Es importante saber que nuestra propuesta sufí está enraizada en la sabiduría coránica y la sunna muhammadiana, porque el sufismo es el corazón del islam, pero el islam es el corazón del sufismo.
El blog está pensado como una herramienta de trabajo para todos aquéllos que tienen un sincero interés por Mawlânâ Rûmî, en particular, y la senda del sufismo islámico, en general. Por ello, sus contenidos se renuevan puntualmente. Si se suscriben al blog podrán recibir información puntual sobre todas las novedades que se produzcan.
Para cualquier tipo de consulta o información, no duden en ponerse en contacto con nosotros, a través de nuestra dirección de correo electrónico: sufismo786@yahoo.es
También nos pueden encontrar aquí:
www.facebook.com/Institut.d.Estudis.Sufis
www.facebook.com/halil.barcena
Reciban un cordial saludo, sean quienes sean y lo que sean, estén donde estén, y muchas gracias por su visita. Huuu...!
Halil Bárcena
Director de l'IES
Institut d’Estudis Sufís (Barcelona) / Actividades Seminario sufí de verano: "MAWLĀNĀ RŪMĪ Y LA CIENCIA DE LAS LETRAS" Dirección: ...








“Idries Shah debería ser evitado por todo estudiante serio” (1). La afirmación es clara y viniendo de quien viene, una gran conocedora del sufismo de la talla de Annemarie Schimmel, no podemos dejar de hacernos eco de ella, puesto que hace, aproximadamente, unos quince o veinte años los únicos libros sobre sufismo que podían encontrarse en el mercado hispano eran los de Idries Shah y, más tarde, los de su hermano Omar Alí Shah, Agha para los suyos. Por fortuna, en la actualidad, ese panorama ha cambiado mucho, habiendo aumentado considerablemente tanto el número como la variedad de propuestas y obras publicadas sobre la materia, conviviendo obras de excelente calidad con otras que no parecen contar con la misma seriedad ni profundidad. Pero, al menos, quien desee estudiar seriamente el sufismo posee en castellano obras rigurosas de autores de referencia como la citada Schimmel, Chittick, Hossein Nasr o Corbin, entre otros, amén de la nueva hornada de arabistas e islamólogos españoles.
A propósito de algunas de las propuestas sufíes nacidas en Occidente, escribe el islamólogo Halil Bárcena: “Hoy, uno tiene la sospecha de que, en términos generales, se está prestando atención sólo a la letra menor del susfismo, en detrimento de la grandeza de algunas de sus intuiciones espirituales fondamentales y de sus mejores cristalitzaciones en el tiempo. Así, ciertas manifestaciones occidentales autoproclamadas sufíes, publicitadas a diestro y siniestro a través de internet –es lo que algunso llaman cybersufismo-, pueden ser consideradas brotes nacidos del sufismo, peró ¿acaso son sufismo? Estas nuevas expresiones sufíes poseen más maquillage que cuerpo, son más decorado que guión” (2).
Pero, como decíamos, la oferta editorial en lengua castellan (también en catalán, aunque en menor medida) se ha ensanchado en la actualidad considerablemente, de tal forma que, hoy, disponemos de buenos estudios monográficos acerca de la mística islámica debidos a los expertos ya antes citados, así como traducciones, algunas de ellas excelentes, de autores sufíes fundamentales, tal es el caso de Rûmî, Hal·lâj, Hâfiz, Ibn 'Arabî, Ahmad Gazzalí, Shabestârî, Sa'adî, ‘Attâr o Sohrawardî. Al mismo tiempo, tenemos acceso a la obra de auténticos maestros contemporáneos, como el argelino Ahmad Al-'Alawî (m. 1933), el turco Muzaffer Ozak (m. 1985)o el iraní Dr. Javad Nurbakhsh (m. 2008). Creemos, pues, que hoy en día un buscador serio cuenta con los medios suficientes para percibir la impostura de ciertos maestros, llamémosles así, y la inconsistencia de sus propuestas, si nos atenemos a la propia tradición espiritual islámica y sufí.


Llama, pues, la atención que, precisamente, los hermanos Shah se proclamen legítimos herederos del legado de sabiduría de Rûmî (y otros), como también se autoproclaman legítimos representantes de la tarîqa naqshabandiyya, orden sufí cuya silsila o cadena de transmisión, enseñanzas y referentes dejan poquísimas dudas acerca de su recia islamicidad; una orden, la naqshabandiyya, caracterizada, precisamente, por su sobriedad y, en algunos casos incluso, su rigorismo respecto al cumplimiento de los preceptos islámicos. Y es que decirse naqshabandí en el ámbito islámico es algo, de veras, muy serio, en todos los sentidos. Sea como fuere, Idries Shah va mucho más allá y se presenta como “Gran jefe de la tariqa sufí”; y una se pregunta qué debe de significar dicho título. En fin, se trata de una afirmación, no es la única, más bien oscura por lo genérico, ambiguo e impersonal de sus términos. Pero, el sufismo islámico tradicional no es ni oscuro ni ambiguo. Es un camino esóterico, sí, pero no secretista ni opaco. Como diría Frithjof Schuon, se trata de una vía esotérica, porque se ordena alrededor de una doctrina según la cual toda realidad implica un aspecto exterior, aparente o exotérico (zâhir) y un aspecto interior, oculto o esotérico (bâtin).
Tampoco el sufismo islámico es, ni tiene cabida en él, lo impersonal, puesto que se trata de una senda iniciática. Así, todo discípulo, previa iniciación, recorre el camino bajo la guía, la protección y en la compañía de un pîr o sheyj, esto es, un maestro que ya antes ha transitado dicha senda o bien va unos pasos por delante. Y que conste que también el sufismo recoge la posibilidad uwaysî, es decir, la guía de una suerte de maestro invisible, no corporeizado, como es el caso de algunos grandes maestros sufíes de la historia, y aquí podríamos citar incluso al andalusí Ibn 'Arabí, que recibió la jirqa de Jâdir, el maestro de los sin maestro, e incluso de 'Abd al-Qâdir al-Geylani, a quien jamás vió.
Insistimos una vez más, el sufismo es un camino esotérico e iniciático, pero jamás secretista, oscuro, ambiguo ni impersonal. Tampoco se trata de un conjunto de técnicas de psicología refinada, ni el precursor de determinadas técnicas de la moderna psicología, ni tampoco la confirmación de ciertas corrientes de pensamiento actuales –el neodarwinismo, por ejemplo-, como nos lo quieren presentar los hermanos Shah. Lo que encontramos en el particular 'sufismo' de dichos autores, ellos sí muy oscuros y ambiguos (Idries Shah proclama haber sido iniciado en el -jamás hallado por nadie- monasterio de la hermandad afgana de Sarman, la misma donde se inició nada más y nada menos que ¡...Gurdjieff!), un conjunto de enseñanzas y técnicas, entresacadas de aquí y de allá, modificadas, mezcladas y organizadas según unos patrones que en su día encontraron una tímida acogida en algunos círculos de buscadores occidentales bienintencionados, pero muy ignorantes respecto de la espiritualidad islámica y sus profundas implicaciones y alcance. Por supuesto, la acogida del 'sufismo' de los hermanos Shah en el mundo islámico es nula.

Alguien tan respetado y respetable como el Dr. Javad Nurbakash, pîr nematollahi, describió a las mil maravillas estos sufismos de hoy en día, apoyándose en el magisterio de Rûmî: “De este modo, se crean escuelas ‘sufíes’ que no son realmente nada más que tiendas donde los ‘maestros’ exponen sus mercancías. En realidad, la gente así crea sus propios ídolos y luego empieza a adorarlos. Esta clase de maestros está, de hecho, sujeta a sus propios discípulos. El hecho es que un discípulo desea tener a cierta persona como maestro, es decir, un maestro que, debido a sus defectos e imperfecciones, siempre disfruta teniendo una multitud de seguidores que lo apoyan. Sobre esto dice Rûmî:
"Cuidado, que estos cuervos han izado el fraude,
al imitar el grito del halcón blanco" (3).
Notas:
(1) Anne Marie Schimmel, Las dimensiones místicas del islam, Madrid, Trotta, 2002, p. 25, nota 3.
(2) Halil Bárcena, El sufisme, Barcelona, Fragmenta, 2008, pp. 9-10.
(3) Dr. javad Nurbakhsh, "Sufismo y psicoanálisis (II)", Revista sufí, nº 4(http://www.nematollahi.org/revistasufi/leertex.php?articulo=49).
Inara Asensio es licenciada en Derecho y diplomada en lengua árabe.


24
1. La meva raó ha maldat debades, durant anys, per copsar
l’aseïtat,
però ha hagut de recular impotent, i ara vagareja pels
viaranys de la recerca.
2. Sóc un mer auxiliar per al Senyor dels móns (1);
no et precipitis amb la ment pel laberint de les idees.
3. Comprova tu mateix que el ver no es pot comprendre;
i qui ho pretengui és ignorant i insolent.
4. Ell es deixa veure alguns instants, però tot seguit s’amaga.
Sols el coneix qui s’ha buidat a si mateix de tot saber.
Notes:
(1) Rabbi al-‘Ālamīn en l’original àrab. Expressió alcorànica (Alcorà 1, 2).
(Traducció de l'àrab al català a càrrec de Halil Bárcena)

Son muchos y distintos los caminos que conducen a la Ka'aba.
Mi corazón está agujereado.
El mundo es un lugar de paso, fugaz como una sombra.
Amada Ka'aba, me gustaría llegar hasta ti,
deseo acariciarte con mi rostro.
Mis amigos se ocupan de mis pocas pertenencias
y mis vecinos dejan de darle importancia a sus derechos,
pues entre los verdaderos amigos no hay obligación alguna que cumplir.
En cuanto a mí, empecé a no distinguir la cercanía de la lejanía.
Amada Ka'aba, me gustaría llegar hasta ti,
deseo acariciarte con mi rostro.
Clika aquí para escuchar la música del ilâhi:
http://www.youtube.com/watch?v=L8Ws6_irC18
(Traducción del turco al español a cargo de Nesrin Cân)







Üsküdar,
el barrio de los
derviches secretos

Sentada en la terraza de un café del barrio de Üsküdar, en una noche de luna llena, contemplando en el Bósforo su reflejo y el de las luces encendidas de las mezquitas más cercanas, tomo un delicioso café turco, al tiempo que me vienen a la memoria estos versos del gran maestro sufí de Üsküdar, Azîz Mahmûd Hüdayi (1541-1628):
"No te engañes con el mundo temporal. ¡Ya Hû! (1)
Este lazo se romperá un día y ya no habrá más diversión.
Esto es una ruina de dos puertas,
quien aquí llega un día partirá.
Este mundo parece el juguete de un niño,
mas los inteligentes no se divierten aquí".
De repente, emerge de la oscuridad de la noche el adhan, la última llamada a la oración del día. El almuédano entona ‘Al·lâhu Akbar, Al·lâhu Akbar’ (2) desde la Mezquita Mihrimah Sultan, conocida popularmente como la 'mezquita del amor', situada en la Plaza de Üsküdar; una mezquita femenina obra del arquitecto y gran derviche otomano Mimâr Sinan, quien la construyó para su amor imposible, Mihrimah Sultan.






Giuseppe Ungaretti (Alejandría, 1888-Milán, 1970). Poeta italiano que recorrió a través de la palabra esencial y desnuda un itinerario poético que abarca desde el paisaje, la humanidad y la revelación religiosa, al impacto del contacto con la naturaleza brasileña, el dolor por la muerte de su hijo o el retorno a Roma, en el momento que estalla la Segunda Guerra Mundial. A través de la desesperación, supo descubrir la responsabilidad humana y la fragilidad de las ambiciones, y transmitir, a pesar de su concepción trágica de la condición humana, un mensaje de esperanza. Entre su producción poética, cabe destacar Alegría de náufragos, Sentimiento del tiempo, El dolor o La tierra prometida.
(Sección coordinada por Pepa Torras i Virgili)



Los 'milagros' de Mawlânâ Rûmî
Halil Bárcena

Se cuenta* que el Sheyj Galib Dedé (1757-1799) y el sultán Selim III fueron grandes amigos. Galib Dedé fue uno de los poetas turcos más importantes de la llamada 'literatura del diván', junto a Fizuli, Baki, Nedim y Nefî; al mismo tiempo que un reconocido maestro sufí mevleví, buen conocedor de la obra de Mawlâna Rûmî, a cuya senda espiritual dedicó toda su vida. Pues bien, un día Selim III, amante y seguidor él mismo de Rûmî, puso su cabeza en las rodillas de Galib Dedé, en gesto de humilde reconocimiento, y le pidió que le explicara algún milagro de Mawlânâ Rûmî, el poeta persa inspirador de la senda sufí de los derviches giróvagos. Esto fue lo que el Sheyj Galib Dedé le contestó: "Alguien tan poderoso como tú, todo un sultán de un vasto imperio, rinde ahora su cabeza en las rodillas de un pobre y humilde faqîr, seguidor de Mawlânâ como yo, y se digna a charlar conmigo. ¿Acaso no es eso un milagro de Mawlânâ?
(* La anécdota nos ha sido relatada por nuestra amiga turca Nesrin Can; vaya desde aquí nuestro más sincero agradecimiento).

"A nosotros que, sin copa ni vino,