La abubilla,
del Qur'ān a Farīd al-Dīn 'Aṭṭār
Halil Bárcena
El prestigio de la abubilla en la tradición islámica -"hudhud" (هُدْهُد) en árabe, de donde pasó al persa- deriva de su aparición en el texto coránico (Qur'ān 27, 20-27). En dicho pasaje, se presenta a la abubilla como el pájaro explorador que le trae noticias al profeta Suleymān (a.s.) desde los confines del reino de Sabā', al sur de la península arábiga, donde gobernaba una mujer conocida como Balqīs según la tradición, si bien su nombre no aparece explícitamente en el libro.
En el Qur'ān, la abubilla destaca por su aguda observación y por su veracidad, razón por la cual simboliza las virtudes de la diligencia y la integridad. Tradicionalmente, los padres suelen narrar esta historia coránica para alentar a sus hiios a ser perspicaces y, sobre todo, honestos.
Gracias al célebre maznawī de Farīd al-Dīn 'Aṭṭār (m. 1221) "Mantiq al-Ṭayr" o "El lenguaje de los pájaros" (que también podríamos traducir por "La lógica de los pájaros", pues eso significa también la palabra árabe "manṭiq" -منطق-, disciplina clásica que protege y previene los errores del pensamiento), la abubilla simboliza en el taṣawwuf o sufismo islámico, sobre todo en el de raigambre persa, al guía espiritual. Se trata, en definitiva, del ave sabia que conduce al resto de pájaros en el viaje hacia la mítica montaña de Qāf (قاف) donde mora Sīmurg (سيمرغ), el rey de los pájaros, figura alegórica del buscador espiritual en la senda del tawḥīd (توحيد) o principio de la unidad y unicidad divina de Allāh (s.w.t.).
Sin embargo, el verdadero secreto de la abubilla, y por ende del bellísimo libro de Farīd al-Dīn 'Aṭṭār (q.a.s.), reside en su nombre árabe, "hudhud" (هُدْهُد): en su cualidad onomatopéyica, en el simbolismo de sus cuatro grafemas, en su extraordinaria etimología, en su equivalencia numérica, algo que, por razones obvias, es mejor no revelar en un medio como este. Y es que el taṣawwuf o sufismo islámico ni se transmite ni se aprende en las redes sociales, sino en los círculos sufíes tradicionales y a través de sus legítimos transmisores