Halil Bárcena, "Perlas sufíes. Saber y sabor de Mawlânâ Rûmî" (Herder, 2015).

«Es verdad que jamás un amante busca a su amado sin haber sido buscado antes por éste» (Mawlânâ Rûmî, Maznawî III, 4393. Traducción: Halil Bárcena).

¡... Eyval·lah ...!

AVISO PARA NAVEGANTES

Amigas y amigos, salâms:

Bienvenidos al blog del "Institut d'Estudis Sufís" de Barcelona (Catalunya - España), un centro catalán e independiente, dedicado al estudio de la obra del sabio sufí Mawlânâ Rûmî (1207-1273) y el cultivo del sufismo mevleví por él inspirado, en nuestro ámbito cultural.

Aquí hallarán información puntual acerca de las actividades públicas (¡... las privadas son privadas!) que periódicamente realiza nuestro instituto. Dichas actividades públicas están abiertas a todo el mundo, ya que nadie ha encendido una luz para ocultarla bajo la cama, pero se reserva siempre el derecho de admisión, porque las perlas no están hechas para los cerdos.

Así mismo, hallarán en el blog diferentes textos y propuestas relacionados con el islam, el sufismo y la sabiduría tradicional. Es importante saber que nuestra propuesta sufí está enraizada en la sabiduría coránica y la
sunna muhammadiana, porque el sufismo es el corazón del islam, pero el islam es el corazón del sufismo.

El blog está pensado como una herramienta de trabajo para todos aquéllos que tienen un sincero interés por Mawlânâ Rûmî, en particular, y la senda del sufismo islámico, en general. Por ello, sus contenidos se renuevan puntualmente. Si se suscriben al blog podrán recibir información puntual sobre todas las novedades que se produzcan.

Para cualquier tipo de consulta o información, no duden en ponerse en contacto con nosotros, a través de nuestra dirección de correo electrónico: sufismo786@yahoo.es

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Halil Bárcena

Director de l'IES

Yâ man Hû...!

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IES / Seminario sufí de verano: "MAWLĀNĀ RŪMĪ Y LA CIENCIA DE LAS LETRAS"

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miércoles, 26 de febrero de 2014

Nomadismo, aristocracia y Futuwwah

Nomadismo, aristocracia y Futuwwah

Titus Burckhardt



"Existen afinidades entre lo nómada y la caballería, que en primer lugar son de función, pues los conquistadores nómadas suelen formar la aristocracia guerrera de los pueblos sometidos, y en segundo lugar y más profundamente, de casta, por así decirlo, ya que un caballero auténtico siempre tiene tendencias nómadas, así como un nómada aprecia las virtudes caballerescas. Advirtamos, empero, que no hay en el islam castas instituidas, a no ser que demos esta consideración al rango que en el plano social se les reconoce a los descendientes del profeta Muhammad. Mas éstos no ostentan privilegio alguno que se traduzca en funciones temporales o espirituales; constituyen sencillamente una 'élite' virtual. Si bien las castas no existen en cuanto instituciones, sin embargo existen en cuanto dotes naturales, y sólo se puede alcanzar el equilibrio colectivo en la medida en que aquéllas coincidan con las funciones que los individuos tienen en la realidad. ahora bien: las dotes están necesariamente relacionadas con la herencia, ley ésta que el pensamiento islámico nunca ha dejado de reconocer. 

La aristocracia de hecho, por tanto, siempre ha sido reconocida como tal. Desde otro punto de vista, el islam medieval reconoció las órdenes de caballería, incluso antes de que órdenes análogas se establecieran en el mundo de la cristiandad, ya que la ley coránica de la guerra santa [yihâd] proporciona el marco de la actividad espiritual que pone el acento en el heroísmo, la nobleza del alma y la abnegación; el vocablo Futuwwah, que define a estas órdenes, implica todas aquellas cualidades determinantes".

(Titus Burckhardt, El arte del islam, J. J. de Olañeta, Palma de Mallorca, 1988, p. 97).

Fuente: Círculo de Oriente. 

martes, 18 de febrero de 2014

René Guénon y la política (1)

René Guénon y la política (1)

Jean Hani


Un primer punto totalmente fundamental es que es perfectamente vano esperar poder operar un enderezamiento social y político limitándose al ámbito meramente social y político. El enderezamiento político no podría darse más que en el marco de un enderezamiento general que Guénon expone en  Oriente  y Occidente, enderezamiento que consiste en una restauración de los principios metafísicos, la constitución de una verdadera élite intelectual impregnada de estos principios, y luego, a partir de ahí, en una serie de aplicaciones jerárquicas en los diferentes ámbitos de la vida, descendiendo hasta la política.

(Jean Hani, In memoriam René Guénon. René Guénon y la política, J. J. de Olañeta editor, Palma de Mallorca, 2008, p. 45).

La pedagogía de Mawlânâ

La pedagogía espiritual 
de Mawlânâ Rûmî

William C. Chittick


Las diversas secciones del Masnaví parecen seguirse unas a otras sin ningún orden, pero en realidad hay relaciones y transiciones sutiles que llevan de un tema a otro. Por otra parte, el método simbólico y metafórico de presentación de la doctrina sufí que encontramos en el Masnaví es en muchos casos la mejor manera de impartir esta doctrina a los aspirantes en el camino espiritual. El análisis racional elimina gran parte de la magia poética y del poder 'alquímico' de transformación del ser del oyente y reduce la doctrina a fría filosofía. El sufismo persa siguió muy a menudo este método, y muchas órdenes, como la Ni'matollàhi, continúan haciéndolo hoy en día. La audición de las palabras de un maestro sufí, siempre salpicadas de versos para captar la atención de los oyentes sobre los puntos esenciales del discurso, es un recordatorio constante de que la doctrina sufí es ante todo didáctica, una ayuda para el Camino espiritual, y no un sistema filosófico que hay que aprender sin otra finalidad que el conocerlo.

(William C. Chittcik, La doctrina sufí de Rûmî, J. J. de Olañeta editor, Palma de Mallorca, 2008, pp. 4-5).  

lunes, 17 de febrero de 2014

Shayj al-'Alâwî y el Corán (53, 29)

Shayj al-'Alâwî y el Corán (53, 29)



"Apártate de quien da la espalda a Nuestro recuerdo [Corán] y sólo desea la vida de este mundo" (Corán 53, 29).

Es decir, despreocúpate por completo, no comprometas tu corazón en liberarle de su estado. "Cada cual se ajusta a lo que ha sido creado" [hadîz]. "Les adviertas o no les adviertas, no creerán. advierte sólo a quien presta atención" (Corán 36, 10); no a quien se desinteresa de Él y "ha tomado a su pasión como Dios" (Corán 45, 23). Esto se aplica especialmente a quien tiene el corazón tomado por el amor de este mundo. No hay forma de guiarle porque está extinguido y absorto en su amado, y lo que llamamos este mundo (dunya) es su único objetivo. Quien ama algo se convierte en su esclavo, y es natural que sólo vea y escuche a través de eso que ama (...). "Tienen corazón, pero no comprenden; y oídos, pero no escuchan" (Corán, 22, 46). "Dicen que han escuchado, pero no escuchan" (Corán 8, 21). "Sus corazones están distraídos" (Corán 21, 3) (...). La revelación es muy explícita al describir tales características, de modo que el buen entendedor ha de ser ecuánime y no tratar de empecinarse con las criaturas. Este principio tradicional tiene sólidos fundamentos doctrinales; excluye las actitudes proselitistas y prepotentes a las que recurre con frecuencia la piedad malentendida.

(Shayj al-'Alâwî, Revelación y presencia divina. Comentario coránico y poesía mística del Shayj al-'Alâwî, Almuzara, Córdoba, 2010, pp. 60-61).  

martes, 11 de febrero de 2014

Jâdir, el 'Verdeante'




Diálogo entre 

Jâdir el 'Verdeante' y Moisés




[Jâdir a Moisés]


“Si has de seguirme, no me preguntes acerca de nada de lo que haga” 

(Corán 18, 70)

La música según Mawlânâ

La música según Mawlânâ


“La música es el alimento de los amantes,
porque en ella anida el recuerdo de la unión” 

(Mawlânâ Rûmî, Maṯnawī IV, 733 y ss.)

lunes, 10 de febrero de 2014

Nietzsche y el islam

Nietzsche y el islam


El cristianismo nos arrebató la cosecha de la cultura antigua, más tarde volvió a arrebatarnos la cosecha de la cultura islámica. El prodigioso mundo de la cultura mora de España, que en el fondo es más afín a nosotros que Roma y que Grecia, que habla a nuestro sentido y a nuestro gusto con más fuerza que aquéllas, fue pisoteado –no digo por qué pies- ¿por qué?, ¡porque debía su génesis a unos instintos aristocráticos, a unos instintos varoniles, porque decía sí a la vida incluso con las raras y refinadas suntuosidades de la vida mora! Más tarde los cruzados combatieron algo tal, que mejor les habría estado tenderse en el polvo delante de ello, -una cultura tal que, comparada con ella, incluso nuestro siglo XIX se encontraría a sí mismo muy pobre, muy “tardío”. Ciertamente, los Cruzados querían hacer botín, Oriente era rico… ¡Seamos francos! Las Cruzadas - ¡piratería superior, nada más! (...).
El cristianismo, el alcohol – los dos grandes medios de corrupción… En sí no debería haber, ciertamente, lugar a opción a la vista del islam y del cristianismo, como no lo hay a la vista de un árabe y un judío. La decisión está tomada, nadie es libre de seguir aquí decidiendo. O se es un chandala [término oprobioso que designa al vulgo; en India se refiere a los parias], o no se lo es… “¡Guerra sin cuartel a Roma! Paz, amistad con el islam”: así sintió y obró aquel gran espíritu libre, el genio entre los emperadores alemanes, Federico II.
(Friedrich Nietzsche, El Anticristo, Alianza Editorial, Madrid, 1974, p. 106).

sábado, 8 de febrero de 2014

Guénon y la escritura

Guénon y la escritura


"... me hubiera gustado vivir en una época en la que aún era posible y casi normal publicar libros sin firma. Pero es precisamente esta situación excepcional de hoy día la que me obliga a una prudencia muy especial en todo lo que hago...".

(Carta de René Guénon a Louis Cattiaux, El Cairo, Egipto, 4 de octubre de 1950).

jueves, 30 de enero de 2014

Torpeza orientalista

El sufismo 
y la torpeza orientalista

Titus Burckhardt


Algunos orientalistas quieren separar artificialmente la doctrina de la 'experiencia' espiritual: ven en la doctrina una 'conceptualización' que prevalecería sobre una 'experiencia' estrictamente subjetiva; olvidan dos cosas: primero, que la doctrina se deriva del estado del conocimiento, que es el objetivo de la vía; y segundo, que Dios no miente.

(Titus Burckhardt, Introducción al sufismo, Paidós, Barcelona, 2006, pp. 28-29, n. 10).

miércoles, 29 de enero de 2014

Entrevista: Halil Bárcena


Halil Bárcena en Radio Estel


Halil Bárcena, islamólogo y director del Institut d'Estudis Sufís de Barcelona, entrevistado por el periodista Emili Pacheco en el progrma 'De llibres i +' de Radio Estel, el 23 de enero de 2014.  El entrevistado presenta su último libro Sufismo (Fragmenta editorial, 2012). 


Sufismo y orientalismo

El sufismo y los orientalistas

William C. Chittick


Si el énfasis de algunos sufíes difiere del de otros en esta o aquella doctrina, es porque sus exposiciones van dirigidas a guiar a los discípulos en el camino espiritual y no a explicar un sistema filosófico a los orientalistas.

Un ejemplo de falseamiento corriente es el hecho de llamar 'panteístas' a los sufíes, acusación de la que Ibn 'Arabî es uno de los blancos principales. Es cierto que tanto el sufismo como el panteísmo dicen que el mundo es Dios, pero el sufismo añade inmediatamente que Dios es absolutamente distinto del mundo, mientras que los panteístas clásicos dicen que el  mundo es Dios, dando a entender que Dios no es otra cosa que la suma total de los elementos del universo.

Puede ser útil repetir aquí que la razón principal por la que algunos estudiosos han entendido mal la doctrina sufí es que no ven o no pueden aceptar que los elementos operativos, o espiritualmente eficaces, de ésta sean concebidos por los propios sufíes como la única justificación de la existencia de dicha doctrina. Estos eruditos se ven inducidos así a tratar el sufismo como si fuera otro sistema filosófico susceptible de ser sometido a un análisis puramente lógico, y en sus intentos para definir este 'sistema' invariablemente falsean la doctrina.

(William C. Chittick, La doctrina sufí de Rumi, J. J. de Olañeta editor, Palma de Mallorca, 2008, p. 29).

miércoles, 22 de enero de 2014

Dominio de sí mismo

Dominio de sí mismo




"El verdadero león es el que se conquista a sí mismo" 

(Hz. Mawlânâ Rûmî, m. 1273)

lunes, 20 de enero de 2014

Muhammad Ali, 72 aniversario

17 de enero, 2014
Muhammad Ali, 72 aniversario


[Float like a butterfly, sting like a bee]

... I hated every minute of training, but I said, 
'Don't quit. Suffer now and live the rest of your life as a champion'... 

(Muhammad Ali)



jueves, 16 de enero de 2014

Defensa del islam tradicional

En defensa del islam tradicional

Seyyed Hossein Nasr



El islam tradicional no se opone a lo que Occidente quiera hacer dentro de sus fronteras, sino a las corrosivas influencias que emanan de la cultura occidental moderna y postmoderna, ahora tan asociadas a lo que se denomina globalización, que amenaza a los valores islámicos, igual que a los valores cristianos y judíos en el propio Occidente. Pero la filosofía de defensa del islam tradicional ha sido mantenerse siempre dentro de los límites de la enseñanza islámica. Su método de combate fue y sigue siendo principalmente intelectual y espiritual, y cuando se ha visto obligado a recurrir a la acción física como forma de defensa de su hogar y refugio, sus modelos han sido hombres como el Emir 'Abd al-Qâdir y el Imâm Shâmil, no el reinado del terror de la revolución francesa ni modelos nativos tipo Che Guevara.

(Seyyed Hossein Nasr, El corazón del islam, Kairós, Barcelona, 2007, p. 127).  

miércoles, 15 de enero de 2014

Tesoro escondido

Tesoro escondido

William C. Chittcik



Desde el punto de vista de Dios, toda la creación no realiza más que una tarea, a saber, la de revelar el 'Tesoro escondido'; así, por el hecho mismo de que un ser exista, tanto si hace el bien como si hace el mal, rinde culto a Dios.

(William C. Chittick, La doctrina sufí de Rûmî, J. J. de Olañeta editor, Palma de Mallorca, 2008, p. 40)

lunes, 13 de enero de 2014

Igualitarismo y envidia

Igualitarismo y envidia

File:Edvard Munch - Workers on their Way Home - Google Art Project.jpg

"La doctrina igualitaria de la democracia y el socialismo* 
han ampliado enormemente la esfera de la envidia” 
(Bertrand Russell)

(Citado en Jesús Andreu, '¿Por qué odiamos a los ricos?', EL PAÍS, 23 noviembre, 2013).

(*) Dos frutos de la civilización judeocristiana. Recuérdese aquello de que “es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el Reino de los Cielos”. Dichos conceptos no se observan en ninguna tradición oriental [Nota de la redacción].

Para leer el artículo completo:

Mawlîd 2014/1435

12 Rabi' al-Awwal 1435 - 13 Enero 2014

Mawlîd an-Nabî



"Mustafâ [el Elegido, el profeta Muhammad] 
vino a traer intimidad y compasión"

(Hz. Mawlânâ Rûmî, m. 1273)

La riqueza y la pobreza, según F. Schuon

Riqueza y pobreza, ricos y pobres

Frithjof Schuon

File:Arabischer Maler um 1335 003.jpg

Un viejo castillo real es bello en sí mismo,
pero la pompa interior es espantosa,
nada hay en el mundo más extravagante.
¡Alabada sea la sencilla tienda del nómada!
La riqueza tiene sentido cuando conduce a la belleza,
no cuando da forma a sueños opresivos.

La caridad adorna el corazón del rico;
la resignación empuja al pobre al Cielo.
La pobreza tiene un valor cuando alimenta la fe;
cuando con amargura se vuelve contra el rico,
su mérito desaparece.
Ricos o no,
os halláis ante el Juicio del Eterno

(Frithjof Schuon,  Amor y vida. Poesías, J. J. de Olañeta, Palma de Mallorca, 1999, p. 105)

viernes, 10 de enero de 2014

Elogio de la montaña, por J. Evola


Elogio de la montaña

Julius Evola



“La montaña enseña el silencio, 
aparta de la cháchara, 
de las palabras inútiles, de las inútiles 
y exuberantes efusiones”

martes, 24 de diciembre de 2013

Poetas: Seyyed Hossein Nasr



La música callada


Seyyed Hossein Nasr



Foto: "La música callada fluye de mi alma
y celebra el recuerdo del Amado.
Somos palabras salmodiadas por el Cantor Eterno"
(Seyyed Hossein Nasr)


"La música callada fluye de mi alma
y celebra el recuerdo del Amado.
Somos palabras salmodiadas por el Cantor Eterno
con música tejida de la silenciosa armonía
que emana de nuestro centro interior, donde Él reside".

Nueva Era, decadencia y evasión

La 'Nueva Era', 
un síntoma de descomposición

Julius Evola


Según Spengler, uno de los fenómenos que acompañan constantemente las fases terminales de una civilización es la 'segunda religiosidad'. Al margen de las estructuras de una bárbárica grandeza, del racionalismo, del ateísmo práctico y del materialismo, se manifiestan formas esporádicas de espiritualidad y de misticismo, incluso irrupciones de lo suprasensible, las cuales no representan un re-ascenso, sino que son en cambio síntomas de descomposición. No se trata más de la religión de los orígenes, de las formas severas que, en tanto patrimonio de élites dominantes, se encontraban en el centro de una civilización orgánica y cualitativa (es lo que nosotros denominamos propiamente como el mundo de la Tradición), para determinar todas sus expresiones. En la fase de la que aquí se trata, las mismas religiones positivas pierden toda dimensión superior, se secularizan, se achatan, dejan de tener su función originaria. La 'segunda religiosidad' se desarrolla por afuera de las mismas, pero se expresa también afuera de las corrientes principales y predominantes de la existencia y, en general, teniendo el significado de un fenómeno de evasión, de alienación, de confusa compensación, el cual no incide en ninguna manera seriamente sobre la realidad, pues ésta ya corresponde a una civilización sin alma, mecanicista y puramente terrenal. Tal es pues el lugar y el sentido de la 'segunda religiosidad'. El marco puede ser completado remitiéndonos a Guénon -autor de una doctrina más profunda que la de Spengler- el cual ha constatado que, luego de que el materialismo y el 'positivismo' del siglo XIX habían proveído a cerrarle al hombre el camino hacia lo que se encuentra por encima de él -lo verdaderamente sobrenatural, la trascendencia-, múltiples corrientes del siglo XX, que tienen justamente una semblanza 'espiritualista' o de 'nueva psicología', tienden a abrirlo a lo que se encuentra por debajo de él, por debajo del nivel existencial que corresponde en general a la persona humana formada. Se puede usar una expresión de A. Huxley y hablar de una 'autotrascendencia descendente' opuesta a la 'autotrascendencia ascendente'.

(Julius Evola, Cabalgar el tigre, Heracles, Buenos Aires, 1999, p. 226-227).     

Islam, jerarquía e igualdad

Islam, jerarquía e igualdad

Martin Lings



En el islam, que es un llamado directo al rey-sacerdote que yace en las profundidades de la naturaleza humana, la pertenencia a la casta suprema se impone a todas las clases; pero el abismo existente entre la Edad de Oro ideal y la Edad Obscura de hecho es salvado por la insistencia del Corán y del Profeta [Muhammad] en los "grados". Aunque puede prestarse a confusión decir que la vivilización islámica está impregnada de un sentido de casta, puede decirse con veracidad que está extraordinariamente impregnada de un sentido de lo que es la esencia del sistema de castas, a saber, un sentido de la jerarquía de los diferentes grados de las posibilidades espirituales en la especie humana. Así, para el musulmán, la jerarquía secular de las distinciones de clase en en primer lugar eclipsada por la igualdad virtual del sacerdocio, y en segundo lugar es reemplazada por la jerarquía espiritual dentro del marco de esa igualdad.

(Martin Lings, Creencias antiguas y supersticiones modernas, J. J. de Olañeta editor, Palma de Mallorca, 2003, p. 64).

lunes, 23 de diciembre de 2013

Halil Bárcena, en 'Gerçek Hayat'

Halil Bárcena, 
en la revista turca 'Gerçek Hayat'

En el último número de la revista turca Gerçek Hayat, aparece la entrevista que la periodista Ilknur Temizel le realizó recientemente en Istanbul a Halil Bárcena, director del Institut d'Estudis Sufís de Barcelona, acerca de sus investigaciones en el ámbito del tasawwuf o sufismo islámico en Turquía, así como acerca de su última obre Sufismo (Fragmenta Editorial, 2012).   



miércoles, 18 de diciembre de 2013

Poetas: Seyyed Hossein Nasr

Divina Bi-Unidad

Seyyed Hossein Nasr


Si Te llamo,
eres Tú quien invoca Tu propio Nombre,
¿Cómo podría Tu Unicidad aceptar mi yo como un Yo?
Tu Ipseidad subyace todos los yos
que Te apostrofan;
más allá del yo y del tú
y del nosotros y del ellos
y del él y del ella,
más allá de todos los nombres
está el Tuyo,
único.
Todos los sujetos se hacen eco de tu Unicidad,
porque sólo Tú puedes proferir ese Yo
que las criaturas usurpan como suyo.
Hay un yo y un tú,
pero tu Unicidad los comprende a ambos
mientras Tu imagen sobre el espejo de mi alma
exclama
¡Oh Tú, que eres mi yo,
sálvame de esta dualidad!
Que tu Unicidad reine
en este instante eterno,
a puerto seguro del entonces y del ahora.
¿Cómo puedo llamarte tú a Ti,
si yo no soy y Tú eres Yo?
Haz por Tu divina gracia que esta verdad brille,
permite que tu Unicidad
haga pedazos este yo pretencioso
y revele por fin al Uno que comprende a la vez
el Yo y el Tú.

Seyyed Hossein Nasr, Poemas de la vía mística, Madrid, Mandala, 2002, p. 92-93. 

lunes, 16 de diciembre de 2013

'Şeb-i Arus', la 'Noche de bodas' de Rûmî


'Şeb-i Arus' - 2013

Aniversario de la muerte de Hazrat Mawlânâ Rûmî
(17 de diciembre de 1273 - 17 de diciembre de 2013)


Cada diecisiete de diciembre, los derviches mevlevíes, 
y con ellos todos los amigos de Mawlânâ Rûmî del mundo entero, 
celebran 'Şeb-i Arus', la 'Noche de bodas', es decir, el día de la muerte de Mawlânâ, 
ocurrida un atardecer rojizo del mes de diciembre, en la ciudad turca de Konya.

Yâ Hazrat-i Mawlânâ...! 
Yâ Hû...! 

jueves, 12 de diciembre de 2013

Henry Corbin en Istanbul

Recuerdos de Istanbul

Henry Corbin


En la primavera de 1939, se me había encomendado la misión de recoger en fotocopias todos los manuscritos de Sohravardî esparcidos por las bibliotecas de Istanbul, con objeto de realizar una edición crítica de sus obras en árabe y persa. El plazo fijado para llevar a cabo esta misión comenzaba el 1 de septiembre de 1939. En aquella fecha, el objetivo parecía muy frágil en medio de los acontecimientos desencadenados. Sin embargo, despuésde muchas conversaciones partimos para Istanbul el 30 de octubre de 1939, mi mujer y yo, acompañados de las paternales inquietudes de Julian Cain. La misión era en principio de tres meses. Duró seis años, hasta septiembre de 1945. En el curso de esos años, durante los cuales fui el vigilante del pequeño Instituto Francés de Arqueología, que estaba como estado de latencia, aprendí las virtudes inestimables del Silencio, de eso que los iniciados denominan la "disciplina del arcano" (en persa ketmân) [taqîya en árabe]. Una de las virtudes de ese Silencio fue dejarme a solas en compañía de mi shayj invisible, Shihâboddîn Yahyâ Sohravardî, muerto mártir en 1191 a los treinta y seis años de edad, la misma que yo tenía entonces. A lo largo del día y la noche yo traducía del árabe, tomando como guías únicamente a los comentaristas y continuadores de Sohravardî, y escapando por consiguiente a la influencia externa de toda corriente o escuela filosófica o teológica actual. Al final de aquellos años de retiro me había convertido en un ishrâqî, y la impresión del primer tomo de las obras de Sohravardî estaba casi acabada. Ciertamente, apenas tenía ocasión de hablar de ello a mi alrededor, si no era, por ejemplo, con amigos turcos de origen bektashî. El recuerdo de Yahya Kemal permanece inolvidable.

(Henry Corbin, El Imâm oculto, Losada, Madrid, 2005, p. 224).

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Sufismo e integración del hombre

El sufismo y la integración del hombre

Seyyed Hossein Nasr



El islam es la religión de la unidad (tawhîd) y todos los verdaderos aspectos de la doctrina y la práctica islámicas reflejan este principio central y cardinal. La misma Sharî'a es una vasta red de preceptos y reglamentaciones que relacionan interiormente el mundo de la multiplicidad con un solo Centro que recíprocamente queda reflejado en la multiplicidad de la circunferencia. Del mismo modo, el arte islámico busca siempre relacionar la multiplicidad de las formas, contornos y colores a lo Uno, al Centro y al Origen, reflejando con ello a su manera el tawhîd en el mundo de las formas que le es propio.

Siendo el sufismo el tuétano del hueso o la dimensión interna de la revelación islámica, es también el medio por excelencia para alcanzar el tawhîd. Todos los musulmanes creen en la Unidad, como queda expresado en el sentido más universal posible por la shahâda, Lâ ilâha il·lâ Al·lâh. Pero sólo el sufí, el que ha descubierto los misterios del tawhîd, sabe qué significa tal aserción. Sólo él ve a Dios en todas partes.

De hecho todo el programa del sufismo, de la vía espiritual o tarîqa, es liberar al hombre de la prisión de la multiplicidad, curarlo de la hipocresía y rendirlo entero, porque sólo estando entero puede el hombre volverse santo. Los hombres confiesan un solo Dios pero realmente viven y actúan como si hubiera muchos dioses. Así adolecen del pecado cardinal de 'politeísmo' o shirk, de una hipocresía por la cual a un nivel profesan una cosa y a otra actúan según otra cosa. El sufismo busca desenmascarar a este shirk y curar con ello al alma de esta enfermedad mortal. Su propósito es rendir de nuevo al hombre, entero tal como estaba en el estado edénico. En otras palabras, la meta del sufismo es la integración del hombre en toda la profundidad y extensión de su existencia, en toda la amplitud que está incluida en la naturaleza del hombre universal (al-insân al-kâmil).

(Seyyed Hossein Nasr, Sufismo vivo. Ensayos sobre la dimensión esotérica del islam, Herder, Barcelona, 1985, pp. 50-51). 

martes, 3 de diciembre de 2013

Poetas: Orhan Veli Kanık

Escucho Estambul con los ojos cerrados

Orhan Veli Kanık


"Escucho Estambul con los ojos cerrados
Al principio corre una apacible brisa;
Y las hojas de los árboles,
se mueven suavemente;
lejos, muy lejos
Suenan los interminables campanilleos de los aguadores
Escucho Estambul con los ojos cerrados.
Escucho Estambul con los ojos cerrados;
De repente bandadas de pájaros vuelan,
en las alturas piando
Se están recogiendo las redes en el muelle
Tocan el agua los pies de una mujer
Escucho Estambul con los ojos cerrados.
Escucho Estambul con los ojos cerrados;
El gran Bazar está sereno y fresco
Hay bullicio en Mahmutpaşa
Patios poblados de palomas
Vientos de primavera traen olores de sudor;
Escucho Estambul con los ojos cerrados.
Escucho Estambul con los ojos cerrados;
Todavía con resaca por las bacanales del pasado
Un yalı con embarcadero vacío;
Relajado, después del zumbido de los vientos del sur
Escucho Estambul con los ojos cerrados.
Escucho Estambul con los ojos cerrados;
Una coqueta muchacha pasa por la acera;
Palabrotas, silbidos, canciones, piropos,
cae algo de su mano;
presiento que es una rosa;
Escucho Estambul con los ojos cerrados.
Escucho Estambul con los ojos cerrados;
Un pájaro aletea alrededor de tu falda
¿No sé si tu frente esta caliente o no?,
¿o tus labios están húmedos?
Detrás de los pinos asoma la luna blanca,
puedo sentirlo en los latidos de tu corazón
Escucho Estambul".
[Traduccion: Serhan Kocaman / Victoria Gallardo]

Yavânmardân, los ojos de Al·lâh

Yavânmardân, los ojos de Al·lâh


 Henry Corbin

 

No se trata de buscar la reabsorción del mundo, sino de llevarlo a la apokatastasis: al frashkart, transfiguración o rejuvenecimiento, en la terminología zoroastriana; qiyâmat, resurrección, en la terminología shiíta. Pero sólo los "jóvenes", los yavânmardân, pueden cooperar en este rejuvenecimiento. Y éste es el papel de los "Amigos de Al·lâh", de los yavânmardân en todos los grados en que pueden estar situados en este mundo, en todos los planos de su yavânmardî, de su caballería. Hay una frase admirable de uno de los grandes místicos iranios del siglo XII. Rûzbehân de Shîrâz, que dice, hablando, de los Amigos de Al·lâh: "Son los ojos por los que Al·lâh no deja de mirar al mundo". Pensamos en todas las resonancias que la palabra "mirar" tiene en francés. Estos "Amigos de Al·lâh" son los ojos por los que Al·lâh mira, es decir "mira por" el mundo, se preocupa o se siente concernido por él; todos nuestros espirituales están de acuerdo en este punto: gracias a ellos, gracias a su comunidad incognito, gracias a su polo místico que es el Imâm, el mundo de los hombres continúa subsistiendo. Hay ahí una función de salvación cósmica que es infinitamente más importante y que tiene un alcance inconmesurablemente mayor que toda función social.


(Henry Corbin, El hombre y su ángel. Iniciación y caballería espiritual, Destino, Barcelona, 1995, pp. 228-229).

[Fuente: Círculo de Oriente,  http://circulo-oriente.blogspot.com.es/]

Revolución existencial

Revolución existencial

Agustín López Tobajas




De manera sorprendente, quienes tan prestos están a explicarlo todo por razones sociológicas no parecen encontrar ninguna relación entre los ideales progresistas -en el poder desde hace décadas en todo el mundo occidental, aunque muchos no se quieran enterar e independientemente de las irrelevantes diferencias entre los partidos que gobiernan- y la descomposición galopante de la estructura social. Quieran verlo o no los progresistas de izquierdas -a los que, a diferencia de sus correligionarios de derechas, les gusta creerse permanentemente en la oposición- la única rebelión posible, la única decisiva en todo caso, ya no se sitúa en el campo de una izquierda sin identidad sino en el de la lucha contra el Progreso, y por tanto tendrá que ir dirigida, no sólo pero también, precisamente contra ellos. Revolución, en todo caso, no política sino existencial, como necesario fermento de una metamorfosis colectiva que no tiene más marco que la escatología, única esperanza razonable para la humanidad, pues la ciudad ideal no puede ser realizada en la historia.

(Agustín López Tobajas, Manifiesto contra el progreso, J. J. de Olañeta Editor, Palma de Mallorca, 2005, pp. 73-74). 

Dîwân de Hal·lâj (53)


Dîwân de Hal·lâj (m. 922)



(53)
1. El seu record és el meu record, i el meu record és el seu.
Però, ¿com poden existir tots dos records sinó plegats?

(Traducció de l'àrab al català i cal·ligrafia àrab, a càrrec de Halil Bárcena)
http://www.fragmenta.cat/ca/cataleg/sagrats/4214

lunes, 2 de diciembre de 2013

La confusión de lo psíquico y lo espiritual (3)

La confusión de lo psíquico 
y lo espiritual (3)

René Guénon



[René Guénon ofrece en su libro El reino de la cantidad y los signos de los tiempos (1945) una de las descripciones críticas del mundo moderno, cuya concepción del conocimiento parece basarse exclusivamente en la noción de cantidad, más precisas y punzantes que se hayan realizado jamás. 'La confusión de lo psíquico y lo espiritual', capítulo 35 de dicho libro, pretende aclarar uno de los errores más comunes -y desastrosos, por sus consecuencias tan devastadoras- del modernismo, tan común en una actualidad como la nuestra, donde el psicologismo a la manera new age de tanto coach y consejero, se abroga una espiritualidad de la que ignora casi todo por completo. Dada la importancia del tema, y al objeto de poner los puntos sobre las 'íes', este blog ofrecerá dicho texto de René Guénon al completo, en sucesivas entregas. He aquí la tercera. Nota de la redacción].

La cosa es muy diferente en algunos casos donde entra en juego la confusión de lo psíquico propiamente dicho y de lo espiritual, confusión que, por lo demás, se presenta bajo dos formas inversas: en la primera, lo espiritual es reducido a lo psíquico, y es lo que sucede concretamente en el género de explicaciones psicológicas de las que hemos hablado; en la segunda, lo psíquico es tomado al contrario por lo espiritual, y el ejemplo más vulgar de ello es el espiritismo, pero las demás formas más complejas del «neoespiritualismo» proceden todas igualmente de este mismo error. En los dos casos, es siempre, en definitiva, lo espiritual lo que es desconocido; pero el primero concierne a aquellos que lo niegan pura y simplemente, al menos de hecho, si no siempre de una manera explícita, mientras que el segundo concierne a los que tienen la ilusión de una falsa espiritualidad, y es éste último caso el que tenemos más particularmente en vista al presente.
La razón por la que tantas gentes se dejan extraviar por esta ilusión es bastante simple en el fondo: algunos buscan ante todo pretendidos «poderes», es decir, en suma, bajo una forma o bajo otra, la producción de «fenómenos» más o menos extraordinarios; otros se esfuerzan en «centrar» su consciencia sobre algunos «prolongamientos» inferiores de la individualidad humana, tomándolos equivocadamente por estados superiores, simplemente porque están fuera del cuadro donde se encierra generalmente la actividad del hombre «medio», cuadro que, en el estado que corresponde al punto de vista profano de la época actual, es el que se ha convenido en llamar la «vida ordinaria», en la que no interviene ninguna posibilidad de orden extracorporal. Por lo demás, para estos últimos también, es el atractivo del «fenómeno», es decir, en el fondo, la tendencia «experimental» inherente al espíritu moderno, la que está más frecuentemente en la raíz del error: lo que quieren obtener en efecto, son siempre resultados que sean en cierto modo «sensibles», y es eso lo que creen que es una «realización»; pero eso equivale a decir justamente que todo lo que es verdaderamente de orden espiritual se les escapa enteramente, que ni siquiera lo conciben, por lejanamente que sea, y que, al carecer totalmente de «cualificación» a este respecto, sería mejor para ellos que se contentaran con permanecer encerrados en la banal y mediocre seguridad de la «vida ordinaria».
Bien entendido, aquí no se trata de negar de ninguna manera la realidad de los «fenómenos» en cuestión como tales; son incluso muy reales, podríamos decir, y por ello son más peligrosos; lo que contestamos formalmente, es su valor y su interés, sobre todo desde el punto de vista de un desarrollo espiritual, y es precisamente en eso donde recae la ilusión. Si todavía no hubiera en eso más que una simple pérdida de tiempo y de esfuerzos, el mal no sería muy grande después de todo; pero, en general, el ser que se dedica a estas cosas deviene después incapaz de librarse de ellas y de ir más allá, y es así irremediablemente desviado; en todas las tradiciones orientales, se conoce bien el caso de esos individuos que, devenidos simples productores de «fenómenos», no alcanzaron nunca la menor espiritualidad.
Pero hay todavía más: puede haber en eso una suerte de desarrollo «al revés», que no solo no aporta ninguna adquisición válida, sino que aleja siempre más de la «realización» espiritual, hasta que el ser esté definitivamente extraviado en esos «prolongamientos» inferiores de su individualidad a los que hacíamos alusión hace un momento, y por los que no puede entrar en contacto más que con lo «infrahumano»; su situación no tiene entonces salida, o al menos no tiene más que una, que es una «desintegración» total del ser consciente; para el individuo, eso es propiamente el equivalente de lo que es la disolución final para el conjunto del «cosmos» manifestado.
(René Guénon, El reino de la cantidad y los signos de los tiempos, Paidós, Barcelona, 1997, pp. 210-211).

Lecturas recomendadas

  • Abbas Kiarostami, Compañero del viento (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2006).
  • Khalili, Una asamblea de polillas (Mandala, 2012).
  • Masood Khalili, Los susurros de la guerra (Alianza, 2016).
  • Shams de Tabriz, La quête du Joyau. Paroles inouïes de Shams, maître de Jalâl al-din Rûmi. Trad. Charles-Henry de Fouchécour (CERF, 2017).
  • Tom Cheetham, El mundo como icono. Henry Corbin ya la función angélica de los seres, (Atalanta, 2018).

¡Ah... min al-'Eshq!

"A nosotros que, sin copa ni vino,
estamos contentos.
A nosotros que, despreciados o alabados,
estamos contentos.
A nosotros nos preguntan: “¿En qué acabaréis?”.
A nosotros que, sin acabar en nada,
estamos contentos"

Mawlānā Ŷalāl al-Dīn Rūmī

¡... del movimiento a la quietud!

... de la palabra al silencio !!!

"Queda mucho por decir,
pero será Él quien te lo diga
para que lo entiendas, no yo"

Mawlânâ Yalâl al-Dîn Rûmî (m. 1273)