"Mawlānā Rûmī (q.a.s.) nació en el seno de una familia musulmana de hombres de religión, cuyos ancestros eran descendientes, así lo recogen sus biógrafos Aflākī y Sipahsālār, de Abū Bakr (r.a.a.), primer jalīfa del islam tras la muerte del profeta Muḥammad (s.a.s.) y un referente ineludible del taṣawwuf o sufismo islámico. Sin embargo, dicho vínculo resulta un tanto dudoso, hablando en términos históricos. Ciertamente, Abū Bakr (r.a.a.), conocido como Aṣ-Ṣiddīq (El Veraz), es mencionado con frecuencia por Mawlānā Rūmī (q.a.s.), lo cual no prueba nada más que el profundo afecto que este sentía por el que fue uno de los personajes del primer islam más cercanos al profeta Muḥammad (s.a.s.). Uno de los hadices favoritos de Mawlānā Rūmī (q.a.s.) tiene a Abū Bakr (r.a.a.), precisamente, como protagonista: "Abū Bakr (r.a.a.) no alcanzó la excelencia porque sus plegarias, ayunos o actos de caridad fuesen numerosos, sino por "algo" que había aninado en su corazón ".
(Halil Barcena, Rūmī, alquimista del corazón, maestro de derviches, Herder, Barcelona, 2024, pp. 92-93).