La infancia, una edad de oro
Halil Bárcena
Dondequiera que haya niños", decía Novalis, "existe una edad de oro". Estas palabras, insólitas en una época tan canina y canija como la nuestra, las recoge el poeta Juan Ramón Jiménez en el prólogo de su célebre "Platero y yo". Algo fundamental no funciona cuando no hay niños, cuando sobran o molestan.